Cómo hacer un test de SIBO en casa

Hinchazón que aparece a media mañana y ya no se va. Gases que te obligan a desabrocharte el pantalón. Digestiones lentas, alternancia entre estreñimiento y diarrea, y una sensación de fermentación permanente. Si te reconoces en esa descripción, es probable que alguien ya te haya nombrado el SIBO.

El test de aliento es la herramienta más accesible para investigarlo, y se puede hacer en casa sin pisar un hospital. Pero hay un problema que veo constantemente en consulta: la mayoría de los tests que salen mal no salen mal por el laboratorio. Salen mal por la preparación.

Un test mal preparado no es un test menos preciso. Es un test que no sirve. Y como el resultado llega en forma de gráfica y números, transmite una falsa sensación de certeza.

Esta guía es el protocolo completo: qué mide, qué diferencia hay entre el test de dos gases y el de tres, cómo prepararte, cómo hacerlo paso a paso y qué significan de verdad los valores que te devuelven.

Qué es el SIBO y por qué se detecta en el aliento

El intestino delgado no está diseñado para albergar mucha población bacteriana. Es un tubo de tránsito rápido, donde ocurre la digestión fina y la absorción de nutrientes. La gran densidad microbiana vive más abajo, en el colon.

El SIBO (del inglés Small Intestinal Bacterial Overgrowth, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado) aparece cuando bacterias que deberían quedarse en el colon colonizan ese tramo superior. Ahí se encuentran con algo que en el colon no tienen: comida sin digerir en abundancia. Y fermentan.

Aquí está la clave del test. Tú no fermentas: no tienes las enzimas para hacerlo. Las bacterias sí. Los gases que producen al fermentar no se quedan encerrados en el intestino: atraviesan la pared intestinal, pasan a la sangre, llegan al pulmón y los espiras. Medir esos gases en tu aliento es medir, de forma indirecta, la fermentación que está ocurriendo dentro de ti.

Esa palabra —indirecta— también marca los límites del test. No estamos viendo bacterias, estamos viendo su humo. Es una técnica útil, accesible y no invasiva, pero necesita interpretación clínica. Ningún síntoma digestivo es exclusivo del SIBO y ninguna cifra, aislada, constituye un diagnóstico.

Test de SIBO de 2 gases o de 3 gases: la diferencia que cambia el resultado

Esta es la primera decisión que tienes que tomar y casi nadie la explica bien. No son dos versiones del mismo test, una más cara que otra. Son dos test que buscan cosas distintas.

Hidrógeno (H₂): el SIBO clásico

Es el gas que se mide desde siempre. Lo producen bacterias fermentadoras y su patrón típico se asocia a hinchazón temprana tras las comidas, gases, distensión y tendencia a la diarrea. Es el sobrecrecimiento bacteriano en sentido estricto.

Metano (CH₄): ya no se llama SIBO, se llama IMO

Aquí hay un matiz que conviene entender, porque cambia el enfoque terapéutico. El metano no lo producen bacterias: lo producen arqueas, principalmente Methanobrevibacter smithii. Son microorganismos de otro dominio biológico, con otra pared celular y otra sensibilidad a los tratamientos.

Por eso la terminología actual habla de IMO (Intestinal Methanogen Overgrowth, sobrecrecimiento de metanógenos), no de «SIBO metano». Y tiene otra particularidad: no se limita al intestino delgado, puede afectar a todo el tubo digestivo.

El metano enlentece el tránsito. Su firma clínica es el estreñimiento crónico, ese que no responde a fibra ni a magnesio, con distensión que empeora a lo largo del día.

Sulfuro de hidrógeno (H₂S): el gas que los tests estándar no ven

Lo producen bacterias reductoras de sulfato, que utilizan compuestos azufrados como combustible. Su cuadro típico: diarrea, gases de olor intenso —el clásico olor a huevo podrido— y mala tolerancia a los alimentos ricos en azufre: ajo, cebolla, crucíferas, huevo, legumbres.

Y ahora el detalle que más consultas me ahorra explicar dos veces. Durante años, un test «plano» —en el que ni el hidrógeno ni el metano suben— se ha leído como negativo. En una parte de esos casos el hidrógeno no sube porque se está consumiendo para fabricar sulfuro de hidrógeno. Hay fermentación, hay sobrecrecimiento y hay síntomas. El test de dos gases simplemente no lo ve.

Ese perfil se denomina ISO (Intestinal Sulfide Overproduction). Y es la explicación más frecuente de la frase que oigo cada semana: «me hice el test, salió negativo, y sigo igual».

 Hidrógeno (H₂)Metano (CH₄)Sulfuro (H₂S)
Quién lo produceBacterias fermentadorasArqueas metanógenasBacterias reductoras de sulfato
Nombre del cuadroSIBOIMOISO
Síntoma dominanteHinchazón y diarreaEstreñimiento crónicoDiarrea y gases malolientes
Efecto en el tránsitoLo aceleraLo frenaLo acelera
¿Lo detecta el test de 2 gases?No

Entonces, ¿cuál te conviene?

Mi criterio práctico, tras muchos casos:

Test de dos gases (hidrógeno y metano).

  • Es tu primera vez y quieres una aproximación sólida y accesible.
  • Tu síntoma principal es hinchazón, gases o estreñimiento.
  • No has hecho tratamientos previos para el SIBO.

Es la opción del test de SIBO de hidrógeno y metano (70 €), que mide ambos gases de forma simultánea con recogida a domicilio y resultados en 3-5 días laborables.

Test de tres gases (hidrógeno, metano y sulfuro).

  • Ya te hiciste un test de dos gases, salió negativo y los síntomas siguen ahí.
  • Tu síntoma dominante es la diarrea crónica.
  • Toleras mal el ajo, la cebolla, las crucíferas o el huevo.
  • Has hecho una o varias rondas de tratamiento sin resultado estable.

En ese escenario, el Test SIBO Extendido de tres gases (136 €) aporta información que el estándar no puede darte. Corrige además los valores según el CO₂ espirado, lo que mejora el control de calidad de la muestra. Resultados en 5-7 días laborables.

En corto: si nunca te has hecho ninguno, empieza por el de dos gases. Si ya tienes un negativo que no encaja con cómo te encuentras, ve directo al de tres.

Qué azúcar vas a tomar: lactulosa, lactitol o glucosa

El test funciona así: tomas un azúcar concreto y se mide cómo responden los gases de tu aliento a lo largo de las tres horas siguientes. El azúcar es el reactivo. Cambiarlo cambia lo que ves.

SustratoDosis habitualQué aporta
Glucosa75 gSe absorbe en el primer tramo del intestino delgado. Más específico, pero solo explora la porción proximal: puede pasar por alto sobrecrecimientos más distales.
Lactulosa10 gNo se absorbe: recorre todo el intestino delgado. Más sensible, aunque un tránsito rápido puede generar falsos positivos.
Lactitol10 gAlternativa no absorbible que utilizan algunos laboratorios españoles, con lógica equivalente a la lactulosa.

No tienes que elegirlo tú. El kit llega con el sustrato adecuado, ya pesado, dentro de un frasco. Lo importante es que no lo sustituyas ni ajustes la dosis por tu cuenta: la dosis forma parte del criterio de interpretación.

Cuándo NO deberías hacerte el test

Antes de pedir el kit, repasa esta lista. Hacerlo en el momento equivocado es tirar el dinero.

  • Estás con diarrea aguda o un cuadro digestivo agudo. Pospónlo.
  • Has tomado antibióticos en las últimas 4 semanas.
  • Te has hecho una colonoscopia o una limpieza intestinal en las últimas 4 semanas.
  • Te has hecho otro test de aliento hace menos de una semana. Entre pruebas, deja siempre 7 días como mínimo.
  • Tienes diabetes: consúltalo antes con tu médico, porque el test implica una carga de azúcar.
  • Si el test es de fructosa: alergia conocida a frutas o intolerancia hereditaria a la fructosa lo contraindican.

La preparación: aquí se gana o se pierde el test

La lógica de toda la preparación es una sola: llegar al test con el intestino vacío de sustrato fermentable. Si queda comida fermentando, tus bacterias ya están produciendo gas antes de empezar y la lectura basal se contamina. A partir de ahí, el gráfico no significa nada.

Cada laboratorio tiene su hoja de instrucciones y hay pequeñas diferencias entre unos y otros. Lo que sigue es la versión consolidada y conservadora. Si tu kit indica algo distinto, prevalece siempre la hoja de tu kit.

4 semanas antes

  • Sin antibióticos.
  • Sin colonoscopia ni lavado intestinal.

El motivo es simple: un antibiótico reciente vacía temporalmente el intestino delgado. Podrías dar negativo teniendo un sobrecrecimiento activo, y ese falso negativo te retrasa meses.

De 7 a 15 días antes

  • Suspende probióticos (los laboratorios piden entre 7 y 15 días).
  • Suspende procinéticos, laxantes y enemas.
  • Protectores gástricos e inhibidores de la bomba de protones: el consenso internacional no obliga a retirarlos, pero varios laboratorios españoles sí lo piden.

Importante: no retires nunca un fármaco por tu cuenta. Consúltalo con quien te lo prescribió. Si no puedes suspenderlo, hazlo constar en el volante de solicitud: el laboratorio lo tendrá en cuenta al interpretar.

24 horas antes: la dieta

Es la parte que más gente hace mal, normalmente por pensar que «un poco no pasa nada». Sí pasa.

Puedes tomarTienes que evitar
Huevos: tortilla francesa, duro o fritoLácteos: leche, yogur, queso, mantequilla
Arroz blanco, sin ajo, cebolla ni salsasPan, pasta, cereales, galletas, integrales
Carne y pescado, blanco o azulLegumbres, patata y verduras
Jamón serrano o ibérico (embutido no elaborado)Fruta, zumos y refrescos
Agua, café solo, té e infusiones sin azúcarBollería, dulces, caramelos, chicles y mermeladas
Aceite de oliva y salFrutos secos
 Azúcar, miel y edulcorantes
 Alimentos azufrados: ajo, cebolla, setas y crucíferas
 Embutidos elaborados: jamón cocido, pavo, fuet, mortadela

La cena de la noche anterior, solo proteína: carne, pescado o huevo. Nada más. Si sigues una alimentación vegetariana o vegana, sustituye la proteína animal por proteína vegetal aislada y consúltalo con el laboratorio.

Las 10-12 horas previas

  • Ayuno completo: no comer ni beber. Ni agua.
  • No fumar.
  • No pintarse los labios.

La mañana del test

  • Al levantarte, cepíllate los dientes. Con o sin pasta, como prefieras.
  • No vuelvas a dormirte en la hora previa.
  • Nada de ejercicio en la hora previa: la hiperventilación diluye los gases y baja artificialmente los valores.
  • Si tu kit incluye colutorio, enjuágate 10 minutos antes durante 30 segundos y escúpelo. No lo tragues.
  • Justo antes de la primera muestra, inspira y espira profundamente tres veces para renovar el aire pulmonar.

Cómo se hace el test en casa, paso a paso

Reserva la mañana. El test dura unas tres horas y necesitas estar tranquilo en casa durante todo ese tiempo. No lo hagas un día que tengas que salir corriendo.

  1. Prepara el material sobre una mesa: los 8 tubos de vidrio, las pajitas, el frasco con el sustrato, el volante de solicitud, las etiquetas y un cronómetro. El del móvil sirve.
  2. Etiqueta todo antes de empezar. Pega la etiqueta identificativa en el volante y en cada tubo. Ordénalos por tiempos: basal, 25, 50, 75, 100, 125, 150 y 175 minutos.
  3. Toma la muestra basal. Coge el tubo marcado como «basal». Llena los pulmones, retén el aire entre 5 y 10 segundos, introduce la pajita en el tubo y sopla hasta vaciarlos del todo. Verás cómo el vapor empaña las paredes: esa es la señal de que la muestra ha entrado. Retira la pajita y tapa el tubo de inmediato, con firmeza pero sin forzar la rosca.
  4. Reconstituye el sustrato. Añade agua al frasco hasta la marca de enrase (habitualmente 250 ml) y agita hasta que se disuelva por completo. Si queda azúcar en el fondo, la dosis no es la correcta.

Continua…

  1. Bébetelo y arranca el cronómetro en ese momento. El minuto cero es el último trago, no el primero.
  2. Toma una muestra cada 25 minutos: a los 25, 50, 75, 100, 125, 150 y 175 minutos, con la misma técnica del paso 3 y usando cada vez el tubo correspondiente. Pon alarmas: a la tercera muestra es fácil despistarse.
  3. Durante las tres horas: nada de comer, beber, fumar ni masticar chicle. Nada de ejercicio, ni siquiera un paseo. Y no te duermas. Permanece en reposo tranquilo: leer, trabajar sentado o ver algo.
  4. Anota los síntomas en el volante conforme aparezcan y a qué minuto lo hacen. Esta es la parte que casi todo el mundo se salta y es, con diferencia, la que más valor clínico añade. Un pico de gas a los 75 minutos acompañado de hinchazón y ruidos no significa lo mismo que ese mismo pico sin ninguna sensación.
  5. Cierra la caja con los tubos y el volante dentro, y avisa a la mensajería según las instrucciones del kit. Cuanto antes salga la muestra, mejor.

Consejo de logística: hazlo un día laborable y por la mañana, para que la recogida de la muestra se pueda hacer el mismo día. Bloquea cuatro horas: tres de test y una de margen.

Cómo se interpretan los resultados

El informe te llegará con una gráfica de partes por millón (ppm) frente al tiempo. Estos son los puntos de corte que se manejan hoy, procedentes del Consenso Norteamericano sobre test de aliento (2017) y de la guía clínica del Colegio Americano de Gastroenterología (2020):

GasCriterio de positividadSugiere
Hidrógeno (H₂)Subida ≥ 20 ppm sobre el valor basal dentro de los primeros 90 minutosSIBO
Metano (CH₄)≥ 10 ppm en cualquier momento del testIMO
Sulfuro (H₂S)≥ 3 ppm en cualquier momento (entre 2 y 3 ppm se considera zona límite)ISO

Y ahora tres matices que no aparecen en el informe pero cambian la lectura:

  • Un valor basal alto (por encima de 20 ppm) suele indicar una preparación incompleta, no un sobrecrecimiento. Si el punto de partida ya está contaminado, el resto de la curva pierde valor.
  • Una subida tardía con lactulosa, más allá de los 90-120 minutos, muchas veces refleja que el sustrato ha llegado al colon, donde la fermentación es normal y esperable. Interpretar eso como SIBO es un error frecuente.
  • Un test negativo con síntomas claros no cierra el caso. Puede haber sulfuro de hidrógeno no medido, puede haber disbiosis de colon, insuficiencia digestiva, intolerancia a la histamina o un problema de motilidad. El negativo descarta una hipótesis, no todas.

Conviene decirlo sin rodeos: la calidad de la evidencia que sostiene estos puntos de corte es baja y las propias guías lo reconocen. Son criterios de consenso, no verdades cerradas. Es exactamente por eso que el número necesita un contexto clínico —tu historia, tus síntomas, tus antecedentes— para significar algo.

Los errores que más veces invalidan un test de SIBO

De la consulta, ordenados por frecuencia real:

  1. Cenar hidratos la noche anterior. «Solo un poco de pan» sube el basal y arruina la curva.
  2. Seguir con los probióticos hasta el día antes.
  3. Haber terminado un antibiótico hace dos o tres semanas y hacerlo igualmente.
  4. Fumar durante el test, o estar cerca de alguien que fuma.
  5. Echarse una siesta a mitad de la prueba. Altera el patrón respiratorio y la producción de gas.
  6. Soplar de golpe, sin retener antes el aire. La muestra se queda en aire del espacio muerto, no del alvéolo.
  7. Espaciar mal las tomas. Los intervalos de 25 minutos son parte del criterio diagnóstico, no una sugerencia.
  8. Dejar el volante de síntomas en blanco.

Un test positivo no es un diagnóstico. Es una pista

Este es el punto en el que quiero que te detengas, porque es donde se decide si el proceso te va a servir o vas a repetirlo dentro de ocho meses.

El SIBO casi nunca es la enfermedad. Es la consecuencia de algo que dejó de funcionar antes. Las bacterias no colonizan el intestino delgado porque sí: lo hacen porque encuentran las condiciones para quedarse.

Lo que hay que investigar detrás de un positivo:

  • Motilidad. El complejo motor migratorio es el mecanismo de barrido del intestino entre comidas. Si está alterado —por picoteo constante, por una gastroenteritis previa, por daño neuronal—, no se limpia.
  • Acidez gástrica baja. El ácido del estómago es una barrera antimicrobiana. Con hipoclorhidria, o con años de inhibidores de la bomba de protones, esa barrera se debilita.
  • Válvula ileocecal. Es la puerta entre el intestino delgado y el colon. Si no cierra bien, hay reflujo de contenido colónico hacia arriba.

y más…

  • Cirugías previas, adherencias y bridas. Crean zonas de estancamiento donde el contenido no avanza.
  • Fármacos. Opioides, anticolinérgicos y algunos antidepresivos frenan el tránsito.
  • Eje intestino-cerebro. El estrés sostenido y un tono vagal bajo reducen la motilidad y la secreción digestiva. No es un factor menor: en muchos casos es el principal.
  • Enfermedades de base. Diabetes, hipotiroidismo, esclerodermia, enfermedad inflamatoria intestinal o celiaquía no diagnosticada.

Si tratas el sobrecrecimiento sin tocar la causa, vuelve. Es la historia clínica más repetida que veo: tres rondas de antibiótico o de antimicrobianos naturales, seis semanas de mejoría, recaída. Y cada recaída deja al paciente un poco más desanimado y con la dieta un poco más restringida.

Por eso, cuando llega el informe, el trabajo real empieza ahí. Si quieres interpretar el resultado en consulta y ponerlo en relación con tu historia, tu analítica y tus síntomas, ese es el paso que convierte un gráfico en un plan.

Preguntas frecuentes

¿El test de SIBO duele o es molesto?

No duele. Solo tienes que soplar en un tubo. Lo incómodo, si acaso, es que el azúcar puede reproducir tus síntomas durante la prueba: hinchazón, gases o retortijones. Es esperable y forma parte de la información: anótalo en el volante.

¿Cuánto dura el test completo?

Unas tres horas desde que tomas el sustrato, con muestras cada 25 minutos hasta el minuto 175. Añade la preparación previa de la mañana y bloquea cuatro horas para hacerlo con calma.

¿Puedo hacerme el test si tomo omeprazol?

El consenso internacional no obliga a retirar los inhibidores de la bomba de protones antes de la prueba, pero varios laboratorios sí lo piden. No lo suspendas por tu cuenta: consúltalo con quien te lo recetó y, si continúas tomándolo, anótalo en el volante para que se tenga en cuenta al interpretar.

¿Puedo hacerme el test de SIBO y el de lactosa o fructosa el mismo día?

No. Cada test usa un azúcar distinto y necesitas un intestino en condiciones basales para cada uno. Deja al menos una semana entre pruebas de aliento.

¿La menstruación afecta al resultado?

No invalida la prueba. Sí es cierto que la distensión y los síntomas digestivos pueden estar aumentados esos días, así que si puedes elegir, escoge un momento del ciclo en el que te encuentres en tu estado habitual.

¿Cuánto tardan los resultados?

Entre 3 y 5 días laborables en el test de hidrógeno y metano, y entre 5 y 7 días laborables en el test extendido de tres gases, contados desde que el laboratorio recibe la muestra.

¿Sirve el test de dos gases si sospecho sulfuro de hidrógeno?

No. El sulfuro de hidrógeno solo se detecta si se mide de forma específica. Si tu perfil es de diarrea con gases muy malolientes y mala tolerancia al azufre, o si ya tienes un test estándar negativo, ve directamente al test de tres gases.

Mi test ha salido negativo pero sigo con síntomas. ¿Qué hago?

Tres opciones, en este orden: revisa si la preparación fue correcta, plantéate el test de tres gases por si hay sulfuro de hidrógeno, y valora mirar el colon con un estudio de disbiosis intestinal por NGS. El intestino delgado no es el único sitio donde puede estar el problema.

Qué hacer ahora

Si te has reconocido en los síntomas del principio y quieres una respuesta objetiva en lugar de seguir probando dietas a ciegas, el orden razonable es este:

  1. Elige el test según tu perfil: el test de SIBO de hidrógeno y metano si es tu primera aproximación, o el Test SIBO Extendido de tres gases si ya tienes un negativo que no encaja o tu síntoma dominante es la diarrea.
  2. Prepáralo bien. Vuelve a esta guía la semana antes y repasa el calendario de preparación. Es la diferencia entre un dato útil y un gráfico sin valor.
  3. Interpreta el resultado con contexto. El informe te dice qué gas sube y cuándo. No te dice por qué. Y el «por qué» es lo que determina el tratamiento y lo que evita la recaída.

Los kits se envían a domicilio a toda España, con recogida de la muestra incluida en el precio.

Rubén Úbeda Rubio

T.S.D. Sanitario · Colegiado 2209

Clínica Vitaltrain · Centro Sanitario Nº Registro 22433

Carrer de Sorní 40, Valencia

Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes síntomas digestivos persistentes, consulta antes de iniciar cualquier tratamiento.

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